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domingo, 23 de marzo de 2014

Hope

  Me encanta leer cosas nuevas que encuentre inesperadas y me sorprendan. Logran sacudirme un poco de esa sensación de que todo lo que puede existir ya existe, que todas las ideas fueron ya pensadas y escritas. Encontrar algo nuevo y fresco genera en cierta forma esperanza. Creo que me gusta como se siente eso. La idea de que cosas nuevas e inesperadas siguen siendo creadas, la idea de que lo inesperado y sorprendente es posible, que está ahí. Yeah, I like that.

domingo, 5 de enero de 2014

Trying to be social

  Pasó otro año, y hace demasiado tiempo que no paso por acá. No debí hacerlo. A fin de cuentas con quien mejor puedo hablar es con esta hoja virtual en blanco. Que no cuestiona ni juzga, simplemente me lee, me escucha. Porque quienes son capaces de responder no entienden que a veces no deben hacerlo. Que a veces lo que uno necesita es solamente ser escuchado, con mucha suerte quizá entendido. Pero no respuestas, no cuestionamientos ni juicios, sólo silencio y aceptación. ¿Serán tal vez las cualidades más difíciles de encontrar en una persona?

 Últimamente estuve intentando ser social, relacionarme con la gente, conocerlos, dejarme conocer, étc. Si bien puedo rescatar algún que otro momento, supongo que debo decir que finalmente el experimento fue un fracaso. Es infinitamente rara la ocasión en que soy capaz de entender las cosas que hacen los demás, lo cual se ve muy dificultado por el hecho de que cuando uno no entiende el accionar del otro e intenta hacerlo, el otro rara vez intenta facilitar el proceso. Parece ser que de manera innata, una de las características más grandes del ser humano terminar por ser el egoísmo. Pero no el "egoísmo sano" que todos deben tener, de preocuparse por sí mismos, sino aquel egoísmo vicioso que te permite pisotear a otros si eso va a generar algún tipo de beneficio, o simplemente evitar una situación ligeramente molesta. Parece ser que hoy donde la gente está por todos lados, donde entrás en internet y la gente te cae a cascadas, el acto de descartar personas sin mayor motivo es una práctica usual. Es tan fácil contactar tantas personas que... no sé, ¿supongo que lo terminan viendo como estar en un hipermercado y cada persona es una latita en una estantería? O al menos así se tratan entre sí. Agarran una lata, la miran un poco, interactúan, y donde encuentran el más mínimo desagrado, la dejan a un lado y agarran otra; y repiten.

 No me gusta. No lo entiendo, y no estoy seguro de querer entenderlo. Para la mayoría parece ser más valioso tener razón que llevarse bien con alguien. Ser el que está en lo correcto, ser el mejor, es todo competencia, todo discusión, y sólo te podés llevar bien con quien ve las cosas exactamente igual que vos, o no, pero al menos admite constantemente estar equivocado. Todos quieren ser reyes. Todos aplican reglas en cuanto a cómo los demás deben llevarse y tratarse con uno; pero nadie sigue sus propias reglas al tratarse con otros.

  Me cansé. Necesito descansar de toda esta mierda, o no sé. Necesito tal vez más gente que salga de todo esto. Necesito otros que no lo entiendan, alguien con quien compartir mi desentendimiento, mi decepción. Tal vez eso me de algo de esperanzas.

jueves, 24 de octubre de 2013

"They wouldn't understand"

  Es bastante normal que uno describa sus problemas como algo general. Que al hablar de sí mismo diga "a todos alguna vez nos pasó por la cabeza que...". Es un recurso interesante, algo arriesgado quizá. Es bastante posible que las inquietudes de uno en realidad no sean únicas de esa persona, sino algo que muchas personas pasan, pero es imposible asegurar. Estaba tentado de hablar así, generalmente, desentenderme de lo que pasa, tomar distancia. It's not me, it's everyone. Pero no lo voy a hacer. Voy a hablar de mí. Y sí, seguramente no sea el único que pasa por lo que digo, pero no voy a darlo por sentado.

  Me sucede que caigo muy fácilmente en pensar que si cualquier persona pudiera saber todo sobre mí, se alejaría ahuyentada. Entonces en consecuencia, filtro lo que se ve. No, eso no... ¿quién podría entenderlo? Eso tampoco. Esto sí, esto es inofensivo. Es una mezcla amorfa entre inseguridad y una enorme desconfianza hacia los demás. Genera una sensación de seguridad, a su vez que una sensación de ser prisionero. Algo completamente lógico, ya que al estar por ejemplo, en una cárcel, uno está seguro. Como resultado, queda la sensación de que realmente nadie te conoce. Y no estoy seguro de que sea lo ideal. Me imagino que poder soltar todo debe sentirse muy bien... y que no es tan así como lo veo, no es tan así de "nadie podría entenderlo". Pero es imposible saberlo sin intentarlo. Panic, panic, panic. El riesgo de equivocarse. Porque sin duda realmente hay quienes no entenderán todo, quienes serán ahuyentados... Y todo se termina reduciendo siempre a lo mismo, arriesgarse. I'm not good at that.

viernes, 14 de junio de 2013

Stop lying.

Hey, it's been a while. Vengo retándome internamente desde hace tiempo porque no pud- ... porque no quise sentarme a dedicarle un tiempo a esto. A esto que sé y estoy seguro me encanta hacer, a esto que me encantaría ser capaz de hacer mejor, a otro nivel.

Es muy fácil inventarse excusas, sobre todo porque los motivos que uno se inventa suelen no parecer muy sospechosos. Uno no tiene la tendencia de cuestionarse a sí mismo. No es algo que venga con nosotros por defecto. Cuestionamos a los demás, porque la gente es una mierda, todos nos mienten, nos engañan, y tratan de aprovecharse de nosotros a cada paso. Es por esto que cuestionamos todo lo que otro nos dice. Pero lo que nos decimos a nosotros mismos no, o sea, yo lo dije, yo lo decidí, tiene que ser verdad. Y así nos convertimos en las víctimas más frecuentes de nuestras propias mentiras. Cuestionemos todo, y sobre todo lo que nos decimos a nosotros mismos. Es cierto que la confianza ciega es algo malo, pero esto también sucede si uno la deposita en sí mismo. Constantemente intentamos mentirnos y engañarnos, nos tratamos de evitar momentos incómodos, situaciones difíciles, todo por algún tonto miedo que nos retiene. Nos retiene y la mayoría del tiempo ni siquiera somos conscientes de su existencia, porque nos creemos los motivos estúpidos que nos decimos para ni siquiera intentar nada. Motivos como el "no tener tiempo". ¿Quién no tiene tiempo? Sobre todo si se trata de hacer lo que uno realmente quiere. ¿Acaso las obligaciones que nos intenta asignar la sociedad son más importantes que lo que deseamos alcanzar para nosotros mismos? No, jamás.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Let go.

La naturaleza humana, lo que somos por defecto, nos lleva a aferrarnos a lo que nos rodea, sin importar mucho si se trata de ambientes, relaciones, objetos, o personas. Es algo que a mí en particular me gustaría aprender a controlar.

A veces me doy cuenta de que me aferro a personas que no valen el esfuerzo. Es como si el hecho de mantener las cosas como están y evitar cambios fuera lo más importante por momentos. El punto está en la paradoja de que así como nadie es reemplazable, todos son reemplazables. Nadie nos es completamente necesario en nuestra vida, salvo nosotros mismos, y cualquier sensación diferente al respecto es simplemente una percepción alterada de la realidad.

Me sucede que si bien luego de dejar a una persona irse de mi vida, el hecho me importa bastante poco, en el momento inicial de afrontar este cambio, me aferro, y trato de evitarlo. Y en la mayoría de los casos no debería, ya que muchas veces quienes se van de tu vida terminan por ahorrarte problemas. Y a algunas personas este acto de nuestra parte las hace sentir como que están "ganando" una cierta lucha de poder e importancia, que al nosotros intentar evitarlo, estamos demostrando que ellos son más importantes para nosotros que nosotros para ellos, y se sienten bien con eso. Se van con una sonrisa y la autoestima un poquito más alta. Y no se merecen eso.

martes, 25 de septiembre de 2012

Circles.

A la larga se termina por poner en evidencia cuáles son los lugares donde nos atacan los pensamientos más interesantes y dignos de explayar. Casi por ley de Murphy, estos lugares son: en la cama justo antes de dormirse, o en el bondi (en mi caso también suele ser a punto de dormirme).

La vida parece funcionar de manera defectuosa. Claramente es un pensamiento demasiado general, pero bueno... en este caso nos vamos a centrar en un específico modo de fallar que tiene. Este consiste en que en múltiples situaciones nos encontraremos que el principal requisito para conseguir algo, es ya tener ese algo de antemano. Podemos verlo reflejado en toda clase de situaciones. La clásica trampa laboral, donde todos los puestos para una posición específica requiere experiencia previa; la cual no puede conseguirse ya que todos los puestos piden experiencia previa... tratando de darle una forma lógica a esto, nos damos cuenta que es necesario tener experiencia para poder conseguir experiencia. También en el caso de alquilar una casa o departamento, donde te piden como garantía otra propiedad... es necesario tener una casa para poder alquilar una casa. De todas formas, yo apuntaba más que nada a otras áreas, no cosas tan dependientes de la sociedad. Por poner un ejemplo interesante, y que es el que suele siempre aparecer en mi mente; está el tema de la confianza en uno mismo. Todo el mundo sabe (mentira, pero deberían) que tener confianza en uno mismo es un requisito primordial para poder desenvolverse bien en el mundo... pero si analizamos un poco más de cerca el asunto, ¿qué es lo que nos genera confianza?. Por lo general adquirimos confianza en nosotros mismos en un área en particular al tener éxito en dicha área, y en el caso totalmente opuesto los fracasos suelen socavar nuestra confianza. Este funcionamiento, bastante obvio, bastante lógico; tiene su punto interesante en la situación donde uno no tiene confianza en sí mismo, lo que provoca fracasos, lo que provoca aún menos confianza y finalmente puede estancarte en un horrendo pozo del que vas a estar convencido ya estás en el fondo (pero no, siempre podés ir más abajo). Es necesario tenerse confianza para poder tener éxito y poder ganar confianza en uno mismo. Otro ciclo paradójico... pero por suerte, a diferencia de los ejemplos antes mencionados la confianza SI puede ser generada de la nada, a pura fuerza de voluntad. Cabe aclarar que hay una diferencia muy importante entre fingir confianza y realmente sentirla.

Muy bien. Cuento esto como descarga exitosa de una idea recurrente en mis momentos de brillantez insómnica; y espero con esto provocar una reaparición menos frecuente de la misma en mi mente dando lugares a nuevas o viejas y olvidadas ideas.

domingo, 5 de agosto de 2012

Decepciones

Recuerdo claramente que desde que era chico había veces en que pensaba en el futuro, en qué iba a hacer cuando sea "grande", y qué cosas eran las que iban a hacerme feliz. El tipo de pensamientos que tenía nunca se enfocaban en el trabajo que podría tener, o la plata que podría ganar; siempre pensé que con encontrar amor, y alguien con quien compartir todo lo demás no importaría. Esa era mi idea del futuro; estar con alguien, y que los demás aspectos no eran tan importantes. No sé si era una idea estúpida por salir de la mente de un chico, o si tiene algo de cierto, pero bueno... La verdad es que siento que haber tenido tanto tiempo esa idea en la cabeza me hizo mal. Me hizo esperar algo que no llegó aún, y perder interés en las demás cosas. Esta idea es la culpable de que a veces lleguen esos días donde me siento tan vacío.

Es cierto que cuando uno crece se decepciona de un montón de cosas, se te pinchan creencias optimistas y esperanzas a medida que las vas contrastando con la realidad. Que la mayoría de la gente en realidad es una mierda, y si te pueden pasar por arriba para lograr lo que quieren lo van a hacer; que a los que podrían hacer algo por mejorar las cosas son a los que menos le importa, que todos los días se maltratan a personas o animales indefensos, que el dinero SI compra la felicidad a diferencia de lo que nos dijeron toda la vida.

Pensando un poco todo esto, termino por entender al personaje de la película The Green Mile. Que no quiso ser salvado, porque ya no podía tolerar las cosas que había en el mundo.

viernes, 4 de mayo de 2012

Ese momento en que te acostás sabiendo por seguro que no vas a dormirte. Porque en tu mente hay un torbellino increíblemente caótico de pensamientos que no se quedan quietos ni un instante, y de esa forma conciliar el sueño se vuelve imposible. Pero igual lo intentás, por seguir una rutina, porque solés dormir a esa hora, por lo que sea. Pero no tiene sentido, es una batalla perdida. Pasa una hora, y estás igual. Entonces te das cuenta que podés o bien seguir perdiendo el tiempo en la cama, pretendiendo que en cualquier instante vas a dejar de pensar y dormirte, o levantarte y hacer algo más productivo con ese tiempo. Tanta actividad mental estos días, no tengo idea de qué se avecina.

martes, 10 de abril de 2012

Lights Out

Hace poco hubo una tormenta por acá. Dicen que fue una tormenta muy fuerte, que tiró árboles y techos, pero acá no hizo nada de eso. De todas formas, pese a no haber ningún destrozo físico y visible, se cortó la luz. Me lo tomé como un corte normal de luz, de hecho me puse a usar la bici fija ante la imposibilidad de hacer otras cosas, pensando que cuando volviese la luz, en un rato, me bañaba y hacía lo demás. Pero no volvió. Y al cortarse la luz, también deja de llegar agua. Simplemente dormí muchísimo. Pero me desperté frustrado, por lo muy limitado que estaba por la falta de UNA sola cosa. Osea, sí, sería ideal que tuviera cosas que hacer sin luz, pero no era así... sumado a la falta de agua, era bastante feo. Simplemente guardé unas cosas en mi mochila, y me fui a otro lado donde si haya luz y agua.

Pero en serio... es para pensarla, tan avanzados tecnológicamente estamos, pero pasa alguna cosa y se corta la electricidad y estamos en el horno. No sé, fue un momento de darse cuenta de cuánto se depende de algo, uno de esos momentos que no se sienten bien, porque se sienten como cadenas, y a nadie le gustan las cadenas... ya sean visibles o no.

sábado, 28 de enero de 2012

Aprender de rebote

A veces uno no aprende sólo de sus propias experiencias, sino de las de otros. Tal vez cuando las experiencias de otros nos tocan en cierta forma se transforman también en nuestras experiencias. Te pega de rebote, sentís el impacto, y te hace reflexionar, aunque no te haya golpeado directamente.

Pero bueno, eso es lo que pasó hace no mucho. Algo que le pasó a una persona cercana a mí me pegó y me dejó pensando, reflexionando, luchando conmigo mismo. Y no es algo nuevo, es un viejo pensamiento que siempre tuve, pero que por ahí le faltaba verse reforzado por hechos. Y que de hecho es un pensamiento que siempre nos dicen por todos lados, "vive cada día como si fuera el último". Yo solía bromear al respecto de esto, imaginando como al no ser realmente el último mucha gente terminaría presa, peleada con sus conocidos y demás... pero hay otra cosa dentro de esa frase, y es el no dejar las cosas para después. Puede ser tu último día, o quizá no el tuyo, sino el de algún destinatario de algo que decidiste dejar pendiente.

Por eso es que pensé, tal vez... tal vez no valga la pena mantener peleas al pedo, silencios por orgullo, y todas esas cosas en vano. Y es un pensamiento hermoso, el apuntar siempre a la reconciliación, a la mejora. Pero claro, esto entra en conflicto directo con mi orgullo, con esa parte de mí que detesta que casi siempre que hay alguna discusión, pelea, separación, o lo que sea; termine siendo yo el que ceda y busque la reconciliación. Esa parte que se pregunta si es porque para el otro su orgullo es más importante que yo o cuál es el motivo por el cual al final siempre soy yo el que busca el arreglo. Pero bueno, esta colisión de pensamientos fue lo que me generó... y no sé, me parece que es de "mejor persona" dejar atrás el orgullo y buscar arreglar las cosas con la gente que nos importa o nos importó. Es crecer el no importarte tanto si el otro quiere más o no a su orgullo, y de todas formas buscar vos por tu voluntad una reconciliación. No quiero estar mal con nadie... aunque a veces no hay solución. No lo sé. Es algo para seguir pensando la verdad. I'm not done yet with this.

domingo, 31 de julio de 2011

Choice?

Es raro esto de tener tiempo para hacer otras cosas, me había desacostumbrado. Hoy tenía la oportunidad de salir y hacer algo, y de hecho estaba seguro de que era lo que quería hacer. Luego me puse indeciso, y no sabía si valía la pena pasar todo el frío, todo el tiempo de viaje, etc. Finalmente me decidí a irme, pero una vez esperando el bondi no venía... entonces decidí ponerme un límite. Si no venía para cierta hora, me volvía a mi casa. Y entonces mientras esperaba me di cuenta de que estaba deseando que no venga... esperé de todas formas un rato más, pero me fui a mi casa antes de terminar el plazo.

No sé, creo que quizá mis motivos para ir no eran del todo fuertes, y era mejor opción no ir en este caso. Me queda un poco la sensación de "debí haber salido más temprano" para no tener ese problema, pero no podré saberlo. No hay forma de saber qué pasaba si tomaba el otro camino, y siempre va a ser así.

No estoy del todo seguro de haber tomado la decisión correcta, pero en ese momento era lo que quería. Me cuestiono un poco y comparo con jugar poker quizá. ¿Será que soy de los que juegan una mano sólo si están seguros de tener algo y sino no se arriesgan?. Quiero creer que no será así siempre.

jueves, 28 de julio de 2011

Freedom

La última semana que pasó había estado teniendo unos días horribles. Muy pocas cosas rescatables en ellos. Eran días aburridos en general, pasados en un mal ambiente, y en los que siempre el viaje de vuelta a mi casa desde el trabajo se volvía un infierno, por una u otra razón.

Ayer me despidieron, junto a otros tantos. Creo que fue el mejor día de esta última semana. Sí, te deja con un pequeño gusto amargo y algo de nostalgia, pero también con una enorme sensación de libertad. Yo no estaba muy a gusto en ese lugar, y la verdad pienso que habían intentado que acepte otra oferta de trabajo para que renuncie y así no tengan que pagarme indemnización, por lo que la había rechazado y me preparé mentalmente para que me despidan, porque sabía que esas eran las alternativas. Me tomó un poco por sorpresa, porque pensé que pasaría un tiempo más antes de eso, pero no fue así.

De todas formas fue un muy buen día, pasaron varias cosas que me hicieron sentir bien. Hice el último viaje de vuelta a mi casa desde el trabajo, y en lugar de hacerse insoportable creo que hasta lo disfruté.

Tengo una mezcla de sensaciones al respecto, pero sin duda una de ellas es que estoy contento.

viernes, 10 de junio de 2011

Chaos

Es tan difícil. Siempre perseguidos por la abismal diferencia entre lo que queremos, y lo que podemos o no. Y está en mi naturaleza el nunca rendirse, el seguir luchando hasta que todo termine... pero simplemente me resulta imposible pasarle por encima a alguien para esto, no puedo luchar por algo si va a causar que alguien salga lastimado. Y siempre alguien puede ser perjudicado por las cosas por las que sentimos que debemos luchar. Entonces entro en un combate interno, alejarme, rendirme calladamente; o seguir luchando hasta el final. Porque toda parte de mí me inclina a no rendirme y pelear por lo que busco, pero me aterra tanto la idea de perjudicar a alguien que no puedo hacerlo, y es una fuerza que se acumula y acumula dentro mío sin que nunca sea liberada. Y no hace bien. No hay forma de que lo haga... así es como de alguna forma me he creado dos reglas que no quiero romper, pero muchas veces se presentan opuestas entre sí, y termino quedando en la inacción para no traicionar mis principios.

Y siempre se suman más y más cosas. Y es que si bien la idea de nunca rendirse me llena por completo representa mi interior a la perfección (no, no existe la perfección); el no rendirse y luchar siempre aunque creas que no hay chances de ganar termina por generar numerosas derrotas. Y ya he perdido en muchas ocasiones, y en muy pocas he triunfado... y cansa, y no sé qué tantas derrotas más pueda vivir, no sé si hay un límite para la cantidad de veces que pueda levantarme del suelo y seguir adelante. No sé si lo hay, pero a veces siento que no sólo lo hay, sino que lo estoy rozando, que estoy jugando con ese límite y provocándolo.

Y entonces sólo quiero alejarme de todo (¿realmente lo quiero?), permanecer solo en algún lugar lejano sin necesitar de nada ni nadie ajeno. Quienes necesitan a otros son débiles, y si no recurro a nadie por defecto voy a ser fuerte. Me auto convenzo, y me hablo a mí mismo que es todo un caos, una mierda, que debo alejarme de todas esas cosas porque siempre terminan produciendo más mal que bien... pero no lo logro. Me es imposible (nada es imposible) realmente ser así. Puedo decirme "no quiero esto"; pero no puedo dejar de quererlo de todas formas... Y uno siente que realmente no tiene mucho control sobre sí mismo. Siente que es más que nada hablar y pensar y tratar de contradecirse cuando sólo es arrastrado por deseos y sentimientos incontrolables.

Y ya no quiero sentir ni querer. Pero quiero y siento. Y entonces intento de alguna forma retorcida reconciliarme con todo esto que tanto me disgusta, esta falta de control... trato de descubrir cómo amoldarme y convivir con todo esto de mí mismo. Por momentos siento que lo logro, pero en un segundo todo se cae.

domingo, 1 de mayo de 2011

Si uno quiere algo, pero el conseguirlo roza lo imposible (porque se puede rozar lo imposible pero jamás tocarlo); ¿es el mejor curso de acción a seguir el intentar dejar de quererlo?.

Creo que no... pero más que nada porque no es algo tan sencillo y terminaría siendo negación y mentirse a uno mismo.

martes, 26 de abril de 2011

Needs

Me encanta ver una buena película, leer un libro interesante, escuchar música, jugar algún juego cuya historia me cautive. Disfruto mucho con estas cosas, pero de vez en cuando ya no me alcanzan. Llega el momento en que más que contemplar lo que otros han creado, siento la enorme necesidad de ser yo quien cree algo. Todas estas cosas que leo, miro y juego; algunas son muy capaces de agitar pensamientos y sentimientos en mi interior. Me hacen querer ser mejor de lo que soy, me dan la sensación de tener algo por lo que luchar... Eso es lo que quiero generar. Quiero crear algo que genere cosas, algo que haga que la gente quiera ser mejor de lo que son ahora.

No sé bien qué, ni cómo, pero... necesito crear.

lunes, 11 de abril de 2011



Creo que si no tuviese una tan buena vista del cielo y las nubes desde acá, ya hubiera hecho alguna cosa irreversible. A veces parece que mirar las nubes es lo único que me calma y me dice que estar acá en este mundo vale la pena.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Timing

Y el tiempo se resbala entre mis manos. Mirando paisajes en movimiento, otros estáticos; pero se va. Y no encuentro cómo hacerlo valer, como torcerlo a mi favor, como poder hacer todo lo que quiero hacer dentro de ese tiempo. Desearía no necesitar dormir, y tal vez así me rendiría.

Pero necesito esto, escaparme acá, dejarme fluír un rato... mi prioridad fue poder llegar a esto, que me alcance para esto. Necesito escribir, es mi cable a tierra para no enloquecer. Y estos días que no lo tuve realmente me sentí a punto de estallar por momentos... Quisiera tener más tiempo. Y sin embargo no me disgusta tanto pasar ese tiempo repitiendo el mismo viaje una y otra vez (de momento), sino que en cierta forma lo disfruto.

sábado, 1 de enero de 2011

Otro año ha caído en cumplimiento de su deber

Si si, ya sé que llego tarde a la marea de gente hablando sobre el comienzo del nuevo año. Con sus balances, y llenos de deseos para que este nuevo año sea mejor que el anterior, sin importar si el anterior fue bueno, malo o simplemente mediocre. Pero bueno, no quiero ser uno más diciendo siempre lo mismo. No quiero desearle a nadie un feliz año, no quiero ser otro robot más repitiendo las mismas palabras.

Un año es una forma bastante práctica de medición del tiempo, basada en hechos comprobables que te aseguran en qué momento de dicho ciclo te encuentras. Pero nada más. No sé, si me pongo a pensarlo demasiado (y sé que no debería), es como si festejaramos fin de mes, y todo el tiempo pidamos que el siguiente mes sea mejor... y si exagero aún más, festejar a la medianoche de cada día porque finalmente ese día de mierda terminó, y ahora empieza otro que esperemos sea mejor. ¿Tal vez correspondería entonces una fiesta aún más grande a fin de cada década?. No sé, ni me importa.

Yo también a veces hago cosas relacionadas a esto del fin del año. A veces intento desesperadamente hacer algo que me resulte bueno antes que termine el año, en una tonta y estúpida forma de intentar "hacerlo zafar". Y esas cosas pueden salir mal, y entonces uno se dice "al menos es mi último fracaso del 2010 y no el primero del 2011". No importa cuándo haya sido, sigue siendo lo mismo y no creo que me parezca reconfortante haber fracasado antes o después del cambio de año. No son ciclos separados, es mi vida todo el tiempo, cada día, cada mes, cada año. No empiezo nunca de cero, siempre llevo el peso de todos mis fracasos conmigo, siempre llevo todas mis cicatrices a donde vaya, sin importar cuánto tiempo pase. También llevo conmigo mis pequeñas victorias, ya que muchas de ellas eventualmente se convierten en fracasos... pero esto ya es algo de lo que debería hablar aparte.

Terminó el dos mil diez. Comenzó el dos mil once. Soy distinto a hace un año, quiero creer que mejor... aunque no muchos me lo hagan notar, así lo siento. Pero todo esto no termina, todo sigue, yo sigo.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Me olvidé del post navideño... (?)

Qué mal, pasó Navidad y no dije nada al respecto. Supongo que debe ser porque realmente no tenía nada al respecto que decir. Bastante poco me importa la navidad, usada como excusa para atragantarse de comida, gastar plata en explosiones efímeras, y para muchos juntarse con toda esa gente que detestamos ver.
Lejos quedaron las épocas de la niñez donde una cierta magia rodeaba a esta fiesta, donde todo era genial y divertido, y había una especie de adrenalina. Y los regalos, y los fuegos artificiales, y la comida. Todo eso desapareció. La navidad en sí me importa bien poco, está llena de tradiciones que te encadenan a pasarla de forma aburrida, y no me gustan, pero no tengo muchas otras opciones de momento.

Pero bueno, la verdad es que no quería hablar de eso. Desde la última vez que escribí muchas cosas han pasado. Estoy apunto de experimentar algo que viene a ser casi como un cambio completo de vida. Cambio de trabajo, posiblemente acompañado dentro de no mucho por cambio de hogar, y algunos otros cambios que también espero. Tengo miedo, obviamente, porque estaba acostumbrado a cómo eran las cosas ahora, sabía bien como desenvolverme y qué esperar de lo que me rodeaba. Ahora muchas cosas van a ser nuevas y me sentí reacio a eso. Pero la costumbre es un enemigo letal que hay que lograr vencer o jamás progresaremos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Full Day

Hacía mucho que no me sentía tan satisfecho con un día como con este viernes que pasó... Hice tantas cosas que se hace difícil imaginar que un día tenga tan sólo veinticuatro horas. Prácticamente no hubo desperdicio. Terminé exhausto, pero satisfecho. Era algo que no me pasaba desde hacía un buen tiempo ya... la sensación de haber hecho mucho, en una u otra forma.