Mostrando entradas con la etiqueta little things. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta little things. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de agosto de 2013

Inspiration

  Esta es una de esas cosas que en su momento quería compartir mucho, pero colgué y nunca lo hice. Así que decido escribirlo ahora, porque de todas formas es un hecho atemporal. A veces pasan cosas que nos devuelven un poco de la energía que este mundo nos vive sacando.

  Hace alrededor de dos meses (totalmente inexacto) había decidido ir a un evento que quedaba en lo que solamente puedo calificar como la re loma del orto. De todas formas habíamos podido averiguar cómo llegar, y el método parecía bastante sencillo. El problema fue cuando el supuesto medio de transporte que nos dejaba parecía simplemente no existir. Un taxista dijo que nos podía llegar a llevar si tan sólo le dábamos a cambio un riñón. Finalmente pudimos llegar, aunque ya cercana la hora en la que terminaba el evento. El último corto trecho lo hicimos en un taxi que randomly estaba justo esperándonos. Mientras íbamos viajando, se entabló conversación con la taxista, que nos dijo que éste era el último taxi, y que su horario ya terminaba. En ese momento nos aterramos ante la idea de que iba a ser imposible volver. Durante la charla también nos terminamos enterando que la taxista iba a ir cerca de donde nosotros teníamos que volver luego del evento. Finalmente se ofreció a quedarse haciendo tiempo en un bar o algo hasta que termine el evento, y pasarnos a buscar a la salida, ya que ella era nuestra única opción para poder regresar. Y lo hizo, y no nos quiso cobrar, nos dijo que le paguemos lo que quisiéramos. 

  El hecho de que alguien sacrifique así su tiempo en pos de ayudar a un completo extraño que acaba de cruzarse me parece algo tan genial, que sin duda me devuelve la energía que se me vive yendo cuando uno no para de escuchar historias de mierda sobre gente garca por todos lados. Inspiring.

martes, 22 de enero de 2013

Complete

  Hoy tuve el examen médico para ingresar a un nuevo empleo. Es curioso como esto de todas formas por más que sea una rutina, nos da un poco de miedo. Es como si fuéramos conscientes constantemente de lo frágiles que somos, y como tenemos una mayor posibilidad de ser dañados por cosas diminutas e invisibles a nuestros ojos, que por algo grande, como un tren o camión a alta velocidad. De todas formas más allá de eso, estuvo todo bien.

  Mientras viajaba, volví a escuchar Tori Amos a todo volumen en mis auriculares, tapando el sonido de fondo de la música de mala elección del colectivero. Y se sintió muy bien. Es como que luego de este tiempo, la sensación volvió a ser una sensación completa. 

martes, 25 de diciembre de 2012

La musique

 Una mañana me desperté, pero al acercarme a la pc, me encontré con que mis parlantes habían fallecido durante la noche. Intenté reanimarlos, pero fue en vano. Dieron una última lucecita de vida, y se apagaron para siempre. Se convirtieron en dos lápidas a los lados del monitor. Esto pasó en un momento en particular en donde mi fluidez económica no me permitía simplemente decir "fuck it" y comprar un reemplazo inmediatamente. Así fue como estuve varios días sin los parlantes. Y el silencio absoluto de todo lo que hacía, la falta de música, de rainymood, de voces; se fue acumulando hasta hacerse insoportable.

 Por suerte, ahora tengo otros parlantes ya, de parte de una amiga que se copó y me los dio porque ya no los usaba. Pero me dí cuenta de lo mucho que significa el sonido para mí. La música. Lo mucho que me calma, que me inspira. Lo mucho que me produce. Ahora mismo estoy escuchando música, mientras escucho las gotas de lluvia golpear contra mi ventana, y siento cómo se parten y algún fragmento de gota llega hasta mí. Es un momento perfecto.




miércoles, 8 de agosto de 2012

Siempre que se corta la luz resultan ser momentos que de alguna forma terminan siendo productivos. Escuchar música en la oscuridad tirado en la cama, sacar fotos a la luz de las velas; o estar acostado tocando la guitarra con la luz de una vela que se apaga, y ver como justo antes de morir, hace un último esfuerzo e ilumina fuertemente para luego dejar todo completamente a oscuras... hasta que el celular inicia su extraño ritmo de encender y apagar luces sin ningún sentido.

 
 (Este tema tocaba, aunque de manera bastante simple, claro)

jueves, 9 de diciembre de 2010

Haciendo equilibrio al caminar sobre la vía, escuchando música y cantando "every time i think of you...". El tren se va a menos de dos metros, y el viento sopla sobre mí como si quisiera hacerme caminar en reversa. Y allá arriba, en el cielo azul marino, puedo ver la sonrisa de la luna.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El perro

Recuerdo que mencioné al menos una vez acá al perrito que había empezado a darle de comer, que tenía una pata rota. Bueno, a medida que pasó el tiempo, empezó a aparecerle más comida, agua, una caja, una frazada vieja, etc. La gente lo empezó a cuidar. Y la última vez que lo vi no estaba quietito en la parada, sino que vino corriendo hacia mi desde otra parte. Corriendo. Con las cuatro patas en buenas condiciones. Me puso muy contento eso. Todos los días cuando iba a la parada él se levantaba y venía corriendo conmigo para que le de unos mimos antes de subirme al bondi.

Pero ahora ya hace unos días que no está. Espero que sea porque ahora que puede caminar y correr normalmente se fue a otro lado o algo así. La verdad un poco lo extraño... quedó ahí tirada la frazada abandonada en un rincón.

sábado, 23 de octubre de 2010

Little mix

En el día que hace poco terminó estuve al parecer medio triste, pero sin saber por qué. Me lloró todo el día el ojo izquierdo. Me quedé pensando si hay alguna diferencia en si te llora el ojo izquierdo o derecho, si quizá alguno sea más afín a llorar por unas causas que por otras, tal vez...

Se me terminó la Rayuela, al menos se acabaron las formas preseleccionadas de jugar-leerla. Me quedan aún las improvisaciones personales que tal vez no haga, o tal vez sí, pero quién sabe. Me puso un poco mal, pero bien por otro lado. Ya me explayaré más sobre esto, que vale la pena, pero ahora es sólo parte de muchas cosas.

Este viernes que se fue intenté ser ciego por la calle. Cerré los ojos y avancé. No podía dar más de cinco pasos sin ver sin sentir que todo lo que me rodeaba se avalanzaba contra mí e iba a golpearme; un miedo enorme me golpeaba al caminar sin ver. Era totalmente instintivo abrir los ojos lo más pronto posible. Sólamente duré veinte pasos seguidos como máximo con los ojos cerrados. Voy a seguir intentando, tal vez me gustó un poco sentir el miedo de no ver.

jueves, 1 de julio de 2010

Un tropiezo por la mañana

Cuando me levanté esta mañana, y como un autómata cumplí con mi rutina diaria de día de semana temprano, algo me rompió el esquema rutinario. Mientras iba caminando robóticamente hasta la parada donde espero el colectivo, fui atropellado. Por un cachorrito. Era una cosita diminuta que estaba sentadita con los ojitos semicerrados en la entrada de una casa por las que pasaba. Se me acercó veloz pero torpemente, y me olfateó. Y no tuve más remedio que detenerme, arrodillarme y acariciarlo un rato. Y medio metro adelante mío había una chica arrodillada, que al pasar, pude ver que había sido atropellada por otro cachorrito similar, y estaba mimándolo.




Fue un pequeño (pero peludito) quiebre en mi rutina diaria que me hizo empezar el día con un aire bastante más positivo del usual. Creo que afectó cómo vi el resto del día, pese a que la vida se apresuró a recordarme que además de cachorritos, también hay cosas feas en el mundo.

viernes, 21 de mayo de 2010

"Have Fun"

Ayer estaba en el trabajo delirando un poco sobre qué podía hacer yo para que los períodos de tiempo en los que no había nada que hacer fueran un poco más divertidos y llevaderos. Pensé en montones de ideas, y las discutí, bastante en joda. Cosas como un tablero para tirar dardos, un aro de basket, cartas, etc.

Y después del descanso, volví con un pequeño aro de basket y tres pelotas. Lo instalé en una pared usando un folleto de "Leopoldo delivery", que fue roto y enrollado para sostener el tablero a un agujero en la pared. La verdad, es que la idea gustó bastante, y todos tiraron un montón de veces a ver si embocaban. Algunos, como yo, son malísimos; otros son un poco mejores. Pero en general me parece que nos estamos divirtiendo un poco más en esos momentos donde nos sentimos medios inútiles por no hacer nada. Nadie creyó que hablara en serio cuando comentaba lo de poner un aro de basket... creo que ni siquiera yo creí que hablara en serio.



Como este, pero de $10

sábado, 8 de mayo de 2010

Escribir

Hoy me compré una lapicera. Una buena, no una birome común. La verdad es que tenía ganas de comprar una lapicera buena, y me acordaba de hace mucho tiempo, cuando en primaria, me había comprado una lapicera de pluma parker. Me encantaba, y me la había comprado con plata que me habían regalado, asi que técnicamente, para ser un niño, la había pagado yo. Me duró una semana, y me la olvidé abajo del banco. Jamás la volví a ver.
Así que bueno, pensando en esa lapicera que había tenido, hoy me puse a buscarme una. Entré en un local y había varias lapiceras copadas, pero no eran de pluma, y eran más o menos baratas para lo que me imaginaba. Pero la lapicera de mi niñez volvía a mi mente, así que me fui a buscar a otro negocio. Y entré en uno que tenía un cartel que decía "Parker" adentro, en una vidriera donde había lapiceras. Me acerqué, y me horroricé. El precio variaba entre $180 y $450. Era alrededor de diez veces más lo que pretendía gastar. Traté de buscar la parker del precio más bajo, pero seguía siendo de tres cifras, así que me fui y volví al local anterior, y me compré una de esas. Es bastante linda, y tiene un estuche que hace un ruido seco al cerrarse, el cual es bastante adictivo. Ya varias personas estuvieron abriendo y cerrando el estuche por ese motivo, dejando medio dedo adentro a veces. Por otra parte, me gustaría eventualmente volver a tener una de pluma, pero bueno, por el momento no va a ser así.



¿Por qué quería una lapicera?. Bueno, quería tener algo cómodo y decente a mano para cuando quisiera escribir en papel. Esto podía ser cuando necesitaba anotar algo para no olvidármelo, alguna idea, de esas que tan seguido se aparecen a mitad de un viaje en tren; en ocasiones especiales donde me gusta expresarme a través de la palabra escrita; o para cuando me despertara en mitad de la noche con un sueño genial fresco en mi memoria.

Cambiando de tema, hace un rato cometí el error de cocinar de más; seguido por el error de "me da lástima tirar comida asi que me como todo lo que hice". Por lo tanto varias de las cosas que planeaba hacer antes de dormir acaban de ser reemplazadas por la tarea de tirarme en la cama, agarrarme la panza y emitir sonidos similares a "ugh".

sábado, 24 de abril de 2010

Mate cocido con chocolate

Necesitaba poder sentarme y estar quieto un rato, sin pensar en nada, vaciando completamente la mente por un rato. Necesitaba poder estar completamente solo, tanto física como mentalmente por un rato. Así que nada mejor que hacerlo sentado frente a la compu, con un poco de música, con cosas interesantes que leer, y con un mate cocido con leche y unas masitas bañadas en chocolate. La escena completa era tan agradable, que me dieron ganas de sacarle una foto a la taza y las masitas e incluírla en el post... pero me terminé comiendo las masitas antes de decidirme a sacar la foto.

miércoles, 14 de abril de 2010

Lluvia cae

Hoy llovió. Tuve un día de gotas cayendo, resbalando por las ventanas frente a mí, de cielos nublados, y del tranquilizante sonido del agua golpeando todo a un ritmo perfecto. Fue un día fresco debido a esto, pero no como para llegar al frío, sólo fresco, agradable. También estuvo poblado de risas, sonrisas, y de tazas de chocolate caliente. Y tuvo además otros elementos que contribuyeron, como el aliento a tarta de roquefort que me descubrí a la noche.

Es increíble el efecto que la lluvia tiene sobre mí. Me tranquiliza, me serena. Evacúa de mi mente todo pensamiento perturbador y me permite, si bien no vaciar mi mente, concentrarme sólo en el agua cayendo. El sonido, el aroma inconfundible en el aire, las nubes. Me invita a reflexionar y me deja ver cosas que normalmente no veo.

Ahora mismo acabo de abrir las ventanas, porque sabía que llovía afuera, pero no podía escuchar lo suficientemente fuerte el sonido.


domingo, 11 de abril de 2010

Cena

Hace un rato cené. Simplemente un submarino. No de esos que se sumergen en agua y tratan de matar a Godzilla, sino de esos que suelen estar dentro de una taza y contienen leche caliente y una (o más) barra de chocolate derretida dentro. Puse la taza adentro del microondas y lo programé para un par de minutos, mientras me volví a la pc a seguir leyendo algo y boludeando un rato. Luego volví al microondas, saqué la taza con leche caliente, sumergí una barra de chocolate y revolví hasta que fue una sustancia uniforme.
Es simplemente genial todo esto. Todavía recuerdo cuando hacerse un submarino significaba sí o sí calentar la leche al fuego en un jarrito. Está bien, a veces todavía me gusta hacerlo así. Pero la verdad es que con ese método el "me volví a la pc a seguir leyendo algo y boludeando un rato" puede convertirse en un jarro vacío en el fuego, haciendo sonidos secos que hacen evidente que algo está mal, mientras hay leche seca derramada por los bordes del jarro y la cocina; y en el peor de los casos, que se apague la hornalla y siga saliendo gas. Igual me gusta más de la forma clásica, en el fuego; siempre me rebelé un poco contra el microondas, pero pese a todo, es bueno saber que para estos momentos hay un método que te deja despreocuparte un poco.

Todavía nunca pude tomarme un submarino sin que queden restos de chocolate al vaciar la taza.