viernes, 30 de julio de 2010

Camino

De vez en cuando uno se aprovecha de poder ver un par de pasos adelante en lo que queremos hacer. Hay gente que tiene la habilidad de ver lo que es más probable que pase en los próximos movimientos, y acertar. A veces me pasan esas cosas, y puedo sacar un poco de ventaja. ¿Está mal?. Cuando las cosas se dan para mi beneficio, justo como pensé que serían, de alguna forma siento como si tuviera una ventaja injusta.

Igual también está esa sensación de que pasó algo muy bueno. En fin, estos días estuvo lloviendo, y la verdad que el ruido de la lluvia me tranquiliza un poco en días que no tengo ninguna razón para estar demasiado tranquilo.

viernes, 16 de julio de 2010




It's been a while
Since I could hold my head up high
and it's been a while
Since I first saw you
It's been a while
since i could stand on my own two feet again
and it's been a while
since i could call you
But everything I can't remember as fucked up as it may seem
the consequences that I've rendered
I've stretched myself beyond my means

It's been a while
since i could say that i wasn't addicted and
It's been a while
Since I could say I love myself as well and
It's been a while
Since I've gone and fucked things up just like i always do
It's been a while
But all that shit seems to disappear when i'm with you
But everything I can't remember as fucked up as it may seem
the consequences that I've rendered
I've gone and fucked things up again

Why must i feel this way?
just make this go away
just one more peaceful day

Its been awhile
Since I could lok at myself straight
and it's been awhile
since i said i'm sorry
It's been awhile
Since I've seen the way the candles light your face
It's been awhile
But I can still remember just the way you taste
But everything I can't remember as fucked up as it may seem
I know it's me i cannot blame this on my father
he did the best he could for me

It's been a while
Since I could hold my head up high
and it's been a while since i said i'm sorry

viernes, 9 de julio de 2010

Selfish

Es interesante ver como todo el mundo exige comprensión, amabilidad y cariño; pero es incapaz de ponerse en la posición de las demás personas. Todos son una mierda, todos son egoístas, menos YO. Esa es la mentalidad de la mayoría de la gente hoy en día parece, y la verdad es que no me la banco. Yo después de mucho tiempo, no tengo ningún problema en ponerme en la posición del otro y considerar qué sucede desde ese punto de vista. No tengo problema en intentar entender a los demás antes de atacarlos sin saber por qué pasa lo que pasa.

¿Por qué los demás no?. ¿Es tan difícil?. Parece como si mientras más cosas uno sabe y entiende, más razones para enojarse y deprimirse hay. Sí, está bien, también se descubren cosas buenas. Pero por Dios que la mayoría, sobre todo relacionado a las personas, es horrible.

Más allá de eso. Estas son sólo cosas que necesito decir, aunque ahora mi visión probablemente sea lo más lejos de objetiva posible. En algún lado tengo que dejarlo, y decírselo a alguien sólo haría que me juzguen injustamente. Al demonio con eso.

jueves, 1 de julio de 2010

Un tropiezo por la mañana

Cuando me levanté esta mañana, y como un autómata cumplí con mi rutina diaria de día de semana temprano, algo me rompió el esquema rutinario. Mientras iba caminando robóticamente hasta la parada donde espero el colectivo, fui atropellado. Por un cachorrito. Era una cosita diminuta que estaba sentadita con los ojitos semicerrados en la entrada de una casa por las que pasaba. Se me acercó veloz pero torpemente, y me olfateó. Y no tuve más remedio que detenerme, arrodillarme y acariciarlo un rato. Y medio metro adelante mío había una chica arrodillada, que al pasar, pude ver que había sido atropellada por otro cachorrito similar, y estaba mimándolo.




Fue un pequeño (pero peludito) quiebre en mi rutina diaria que me hizo empezar el día con un aire bastante más positivo del usual. Creo que afectó cómo vi el resto del día, pese a que la vida se apresuró a recordarme que además de cachorritos, también hay cosas feas en el mundo.

miércoles, 30 de junio de 2010

Frankenstein

Terminé de leer Frankenstein. Para ser sincero, me gustó. El libro es mucho más agradable que cualquier cosa que se haya hecho sobre la historia de Frankenstein. Es mucho más humano, está lleno de sentimientos y emociones, y es fácil ponerse en el lugar de los personajes. Se pueden comprender las posiciones de los distintos personajes con relativa facilidad, y el fluír de las emociones está manejado de una forma realista y fácil de seguir. La historia es triste, eso sí, y si uno se engancha mucho se va a entristecer en ciertas partes. Pero vale la pena.

En lo que a mi respecta, el tema que más rescato del libro es que trata cómo uno puede terminar buscar lastimar a alguien por quién sólo siente cariño, y de quién uno no quiere más que amor y aceptación. Al desear con tanta intensidad esas cosas de alguien, cuando son negadas, las emociones se pueden transformar drásticamente y hacerse negativas para buscar herir a esa persona que nos negó el cariño que buscábamos. Pero uno se arrepiente si sigue ese camino, ya que el sentimiento raíz, el amor o cariño que uno siente, sigue presente, y lastimar a esa persona nos lastima a nosotros mismos.
Después hay un montón de cosas interesantes si me pongo a pensar, como el prejuzgar a alguien sin realmente conocerlo, guiarse por apariencias, etc. Pero eso que remarqué ahí arriba es lo que más me llegó al terminarlo, es lo que más sentí como el mensaje central.

Por otra parte, y ya sin tanto que ver con el libro en sí, me di cuenta que me da bronca quienes se refieren al monstruo al decir "Frankenstein".

jueves, 24 de junio de 2010

Inspiration

Tengo un bloqueo. Estoy queriendo volver a escribir como solía hacer antes, pero me siento frente a una hoja (de notepad) en blanco, la miro, y tan en blanco queda mi mente también. Quiero contar una historia, pero nada aparece, todo es completamente blanco y vacío, no hay nada sucediendo en mi imaginación que pueda tomar forma de una historia. Las palabras no surgen, no conectan, no se entienden entre sí.

¿Será que uno pierde la práctica con estas cosas?. Pero tampoco recuerdo que tuviera mucha práctica antes. ¿Qué me falta?. Creo que el tema no es que no se me ocurre una historia, sino que se me ocurren muchas, pero todas me suenan conocidas, me suenan a cosas que ya fueron contadas, o me suenan demasiado malas como para dejarlas existir.

¿Inspiración es la palabra?. Recuerdo cuando cualquier cosa que viera podía inspirarme. Podía inventar y delirar historias (tal vez muchas sin demasiado sentido) sobre cualquier cosa. Muchas no las escribía, pero existían en mi mente. ¿Qué cambió?. ¿Tenía la mente en calma y armonía en ese entonces?, ¿era una calma mental lo que me permitía eso?. Porque si hay algo que estoy seguro que no tengo ahora es eso. Hay un caos que se adueñó completamente de mi mente estos días. Demasiados pensamientos, ideas, sentimientos, cosas a considerar, decisiones que tomar, etc. Un enorme torrente mental fluyendo y entremezclándose entre sí mismo. Y aunque logro sacar algunas cosas bastante interesantes de ese torbellino, no logro hacerlo a voluntad. Es como si de vez en cuando algo saliera lanzado hacia afuera y ahí lo veo claro.

Sin embargo, cuando escribo cosas como ésto mismo, las palabras acuden y fluyen con mucha facilidad, y por momentos todo está tranquilo, y me siento bien.

There is no chaos, there is harmony.

domingo, 20 de junio de 2010

Cortar el camino

Mi vieja estaba jugando un juego nuevo en una pc. Era un juego en tercera persona donde el personaje principal tenía una espada, e iba por una ambientación extraña, con enemigos que patrullaban. Yo le pedía de jugar y decía que no, y ella entró en un lugar donde había plataformas de piedra que flotaban en el aire y giraban rápidamente en dirección contraria a donde estaba el personaje. Era muy difícil pasar de una a otra para llegar a lo más alto posible, y ella se cayó. Entonces agarré yo. Al principio también me caía, pero después me di cuenta de que había como una gran pared al costado de eso, y antes de caerme salté y me agarré de la pared.

En ese momento, ya no era un juego. Era realmente yo colgando de la pared. Miré hacia arriba, donde estaba el tesoro, el objetivo de todo esto. Y entonces recordé dos frases, como dos profecías. Una era algo como "El sabio encontrará la escalera hacia su objetivo"; y "El guerrero cortará su camino hacia el final". Entonces empecé a subir escalando, pensando en eso. Veía el "tesoro", era como una especie de paraguas rojo, que tenía forma de rosa roja. De golpe dejé de pensar en la profecía sobre el sabio, y pensé en la del guerrero. Saqué un arma que se parecía bastante a un paraguas, pero con filo en los bordes. Lo lancé con todo y volvió como un boomerang, cortando un pedazo de pared donde se encontraba incrustrado el objetivo. A todo esto ya era de noche, y era como si hubiera llovido, el piso estaba mojado. Había mucha gente mirando, y todos exclamaron "ooohh!". Yo me dejé caer, y di un par de pasos lentos hacia adelante, me arrodillé extendiendo una mano, y atrapé el premio por el mango. Era como un paraguas realmente, y caminé hacia la gente lentamente y lo abrí. Era como una rosa roja enorme. Todos estaban felices y contentos, y había una chica que se me acercó mucho sonriendo. Y junto a ella nos empezamos a ir. Caminamos un poco y lo vimos a mi viejo, que se alejaba por una esquina caminando. Miramos a un costado nuestro, había un auto con un árbol saliendo por una ventana. La chica dijo "ah genial, si se va caminando no me va a alcanzar a mi casa, mi vieja se va a enojar". Seguimos caminando juntos. Varias personas que nos cruzamos me tiraban caramelos o cosas así mientras sonreían. Todo era porque yo había conseguido obtener el objeto ese. Yo los agarraba y me los ponía en el bolsillo. Entre con la chica en una especie de bar en una esquina. Había mucha gente sentada. Todos tenían las caras pintadas emulando animales, cebras, osos, etc. Uno de ellos, pintado de oso panda, me mira y mientras todos sonríen, me tira un caramelo que yo atrapo y guardo con los demás. Todos sabían quién era yo. Suena mi teléfono, suelto la mano de la chica para atender. Miro el número, y era Belén. Pero al atender está la voz de un hombre, que me confunde con otro con mi mismo nombre. Pienso que era el hermano de Belén. Dice algo de cambiar de que va a cambiar de teléfono, y se escucha que va a otro, y después dice algo de que se confundió y corta.