domingo, 18 de abril de 2010

Blackout

Había música sonando, y yo estaba escribiendo, precisamente acá. Estaba quedando bastante conforme con las palabras que había elegido. Y mientras escribía, la música se extinguió en un último "...once...", junto con todo lo demás. Se cortó la luz.
Permanecí inmóvil frente a la pantalla, con las manos en el teclado, como esperando que volviera rápidamente y pudiera seguir con lo que estaba haciendo. Pero no sucedió, así que no tuve más remedio que usar mi celular a modo de "linterna chota", y deambular por la casa en busca de una ventana abierta, para observar hacia afuera y ver si la magnitud del corte era del barrio entero, o tal vez sólo mi casa. Encontré una ventana, y podía ver claramente hacia afuera; aunque eran cerca que las dos y media de la mañana. No había una sola luz, y podía verse claramente que el cielo estaba nublado. La imagen que veía por la ventana parecía ser una antigua oscura fotografía en tonos cepias. Me lamenté de no tener a mano una cámara que pudiera captar las imágenes tal como las ve mi ojo, como en muchas otras ocasiones.
Mis sentidos empezaron a darse cuenta de que en una distancia importante desde mi casa, todo estaba sumido en silencio y oscuridad. Y tanto silencio nos hace imaginar sonidos. Pensé en qué podía hacer para distraerme mientras la luz volvía, pero simplemente no había nada. No podía leer sin algo que me iluminara la hoja (el celular no bastaba), no podía usar la computadora para ninguno de sus miles de usos, y prácticamente cualquier cosa que necesitara un mínimo de iluminación era imposible. Así que me acosté, y me puse la alarma a la hora que pensé que la luz iba a volver, una hora después.

Cuando me desperté a las tres y algo, la luz había vuelto, pero tenía tanto sueño que simplemente la apagué y seguí durmiendo. Ahora que estoy completamente despierto, sé que hubiera sido mejor levantarme y aprovechar ese rato a solas, con electricidad.

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